Mitos y Realidades Sobre el Crecimiento

Mitos y Realidades Sobre el Crecimiento

Soy la Dra. Consuelo Pino Castillo, Endocrinóloga Infantil en Mediped, con consulta en Antofagasta, Chile, y si hay un tema que genera ansiedad en las familias es el crecimiento en los niños. Es común comparar en el colegio y pensar: “¿Mi hijo está creciendo bien?”. La buena noticia es que la mayoría de las veces todo va dentro de lo esperable. El problema es que ciertos mitos hacen que se consulte tarde, cuando la ventana de evaluación y tratamiento ya se ha terminado. Aquí te explico, de forma clara, qué es mito y qué es realidad.

Factores que Afectan el Crecimiento

Por qué existen tantos mitos sobre la talla

El crecimiento no es lineal: hay etapas de avance rápido y otras más lentas. Además, cada niño tiende a tener su propio ritmo, y comparar con otros puede confundir. Muchos consejos vienen de la experiencia familiar (“yo crecí tarde”, “en esta familia somos bajos”) y no de una evaluación objetiva. Mi objetivo es que identifiques las realidades sobre el crecimiento infantil y sepas cuándo es necesario consultar.

Nuestra especialista está aquí para ayudarte. Atiende online (telemedicina) en todo Chile y presencial en Baquedano 50, Oficina 312, Antofagasta.

Mito 1: “Los niños crecen hasta los 18, así que hay tiempo”

Este es uno de los mitos y realidades sobre el crecimiento más importantes. En la práctica, en generalmente entre los 16 y 18 años el crecimiento suele ser mínimo (un centímetro o incluso menos) y ya es tarde para iniciar tratamientos para iniciar tratamientos. Por eso, el mensaje clave es actuar antes: en varones, idealmente evaluar y tratar antes de los 15 años; en mujeres, antes de los 13 años. Esto depende del inicio de la pubertad. Si una niña tuvo pubertad precoz (por ejemplo, a los 8 años), esperar hasta los 13 puede ser tarde.

Realidad 1: La pubertad define gran parte del resultado final

Una realidad sobre el crecimiento infantil que cambia la conversación es esta: cuando comienza la pubertad, el niño ya ha alcanzado aproximadamente el 80% de su talla final, y la pubertad aporta el 20% restante. Por eso, lo importante es evaluar antes del inicio puberal. Yo no suelo recomendar “esperar a ver” sin datos: prefiero medir bien y decidir con información.

Mito 2: “Si es bajo, es solo genética y no hay nada que hacer”

La genética influye, pero no explica todo. Hay niños con crecimiento lento por causas tratables: problemas tiroideos, enfermedad celíaca, déficit nutricional, alteraciones del sueño o condiciones crónicas. También existe la talla baja familiar y el retraso constitucional del crecimiento, que son variantes normales, pero se confirman con evaluación. La única forma de saber si tu hijo crece bien y cuánto puede llegar a crecer es con una evaluación personalizada.

Realidad 2: Lo que más importa es la velocidad de crecimiento

Más que la estatura de hoy, lo clave es cuánto creció en el último año. Un niño puede ser más bajo y estar sano si mantiene buena velocidad y sigue su canal. En cambio, un niño de talla media que desacelera merece estudio. Cuando el niño tiende a “bajar” en la curva, esa es una señal de alerta. Las realidades sobre el crecimiento infantil se entienden mejor mirando el proceso, no una medición aislada.

Curva de Crecimiento en Niños

Mito 3: “Con vitaminas o batidos va a crecer más”

Las vitaminas sirven si hay deficiencias, pero no “crean” centímetros por sí solas. Si un niño se alimenta bien, suplementar no lo hará crecer más allá de su potencial. Esto importa porque muchas familias gastan dinero esperando resultados rápidos. Cuando hablamos de crecimiento en los niños, lo primero es asegurar lo básico: alimentación saludable, buen descanso (dormirse temprano) y actividad física diaria. Si aun así la curva no es adecuada, entonces buscamos causas médicas.

Mito 4: “Sólo el deporte lo hará crecer más”

Si bien es cierto que el deporte ayuda al crecimiento, este por si sólo, si no se acompaña de buena alimentación y un descanso adecuado no generará el resultado deseado.
Es muy importante una buena evaluación de crecimiento para intervenciones precoces.

Mito 5: “La hormona del crecimiento es para cualquier niño”

El uso de hormona de crecimiento está indicada en patologías específicas (deficit de hormona de crecimiento, síndrome de turner, PEG (pequeño para la edad gestacional, entre otras) y también en pacientes con talla baja donde después de un estudio exhaustivo no se ha encontrado causa aparente de su talla baja.

La hormona de crecimiento tiene una ventana terapéutica, debe usarse antes de los 15 años de edad ósea en varones y antes de los 13 años de edad ósea en niñas; por lo que es fundamental realizar un diagnóstico precoz y tratamiento oportuno.

Realidad 3: La evaluación temprana cambia el pronóstico

Si pudiera resumir los mitos y realidades sobre el crecimiento en una frase sería: consultar temprano da opciones; consultar tarde reduce opciones. En niñas y niños no basta con mirar los años de edad: también importa el desarrollo puberal y la maduración ósea. En casos de pubertad precoz, el “reloj” avanza más rápido, y eso puede acortar el tiempo de crecimiento.

Curva de Crecimiento en Niños

Señales prácticas para consultar (sin obsesionarse)

Te recomiendo pedir evaluación si notas crecimiento muy lento en el último año, cambios marcados en la curva, o una diferencia grande respecto a lo esperable según la talla de los padres. También si aparecen signos puberales tempranos: desarrollo mamario en niñas, cambios corporales acelerados, vello pubiano o aumento testicular en niños. La idea no es alarmarte, es decidir con datos y a tiempo.

Te recomiendo realizar control de salud infantil y juvenil al menos 1 vez al año desde los 8 años en niñas y desde los 9 años en niños para pesquisa cualquier alteración en su crecimiento y desarrollo

Qué hago en consulta para aclarar si “va bien” o no

En Mediped, ubicado en Antofagasta, Chile, reviso antecedentes familiares, historia de crecimiento, alimentación, sueño y salud general. Luego analizo la curva y calculo la velocidad de crecimiento. En muchos casos solicito exámenes básicos según la sospecha clínica y una radiografía de mano para estimar edad ósea. Con eso puedo orientarte mejor: si tu hijo está dentro de su patrón, si necesita estudio, o si corresponde tratamiento.

Qué sí puedes hacer en casa para favorecer un crecimiento saludable

No existen atajos, pero sí pilares. El sueño es clave: gran parte de la secreción nocturna de hormona del crecimiento ocurre durante el descanso profundo, por eso los horarios regulares importan. También una alimentación adecuada para su etapa (no “más”, sino mejor), actividad física y control de pantallas para proteger sueño y apetito. Esto ayuda a que el niño crezca según su potencial.

Si te preocupa la talla de tu hijo, no te quedes con la duda

La pregunta más común es: “¿Mi niño crece bien?”. Mi respuesta es: ¡Hagamos una evaluación completa! Esto se basa en historia clínica y examen físico completo: medir, revisar su curva, evaluar pubertad y edad ósea, y decidir con evidencia. Así evitamos angustia innecesaria y podemos realizar intervenciones oportunas. Si buscas una evaluación clara y un plan serio, en Mediped, en Antofagasta, Chile, podemos orientarte con un enfoque médico y realista sobre el crecimiento infantil.

Nuestra especialista está aquí para ayudarte. Atiende online (telemedicina) en todo Chile y presencial en Baquedano 50, Oficina 312, Antofagasta.